
Aunque nunca nos cicatrice,
aunque creamos que no nos sana
aunque te duela más que a mí;
mírame a los ojos con calma
Ve mi deseo, mi libertad,
mira mis manos amputadas
la desquicia que las cercenan
Mírame de nuevo, sin mapas
Encúbrame, ondea tu bandera
Transciende mi tierra apaleada
reescríbeme, invéntame un nombre
llevémonos a cuesta, a rastras
Virtudes Montoro López © 2011