domingo, 6 de junio de 2010

No prenderá la soledad


Me dijiste; no prenderá la soledad
Mientras brote la sangre entre mis venas
Tus palabras me mecieron en claridad
Acunándome entremusgo y piedras

Te miré, titiritando abrigada
Supe que nuestra sangre fluía junta
Iris grisáceo me penetró helada
Fundiste mi pura pena con la tuya
Cobijo mío: me enseñas la senda
La vela prendida que vacila sin luz
Me izan tus brazos, me aplomo blenda
Entre ellos duermo madre, en adultez
(como hija
no muerta
en aridez)


Virtudes Montoro López © 2010

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